{"id":189,"date":"2013-10-30T07:32:25","date_gmt":"2013-10-30T07:32:25","guid":{"rendered":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/?p=189"},"modified":"2013-10-30T07:32:25","modified_gmt":"2013-10-30T07:32:25","slug":"sobre-liderazgo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/2013\/10\/30\/sobre-liderazgo\/","title":{"rendered":"Sobre liderazgo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/gara.naiz.info\/paperezkoa\/20110302\/251344\/es\/Sobre-liderazgo\">http:\/\/gara.naiz.info\/paperezkoa\/20110302\/251344\/es\/Sobre-liderazgo<\/a><\/p>\n<p>2011 Martxoaren 02<\/p>\n<p>JOSEBA ARIZNABARRETA PROFESOR UNIVERSITARIO DE FILOSOF\u00cdA<\/p>\n<h2>Sobre liderazgo<\/h2>\n<p>Con reflexiones que acompa\u00f1a con citas y argumentos de fil\u00f3sofos como Spinoza o Hobbes, Ariznabarreta aborda el hecho de la fuerza, \u00abque reside siempre en las masas\u00bb, y mueve el mundo y las sociedades, y la compara con la raz\u00f3n y el idealismo. Afirma que las masas, en lugar de parecerse a un monstruo de cien cabezas, tienen que estar guiadas \u00abcomo si fuera por una sola mente\u00bb. Por tanto, concluye, \u00absi ha de triunfar la poblaci\u00f3n\u00bb, numerosa y m\u00e1s o menos homog\u00e9nea, de un territorio determinado, necesita de \u00abl\u00edderes id\u00f3neos\u00bb.<\/p>\n<div>\n<div>\n<p>El idealismo, como Spinoza muestra en el cap\u00edtulo I de su \u00abTratado Pol\u00edtico\u00bb, consiste en creer que basta que las cosas \u00abdeban\u00bb ser de cierta manera para que, con el apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica de un estado de Derecho, acaben deviniendo realmente tales. Dicho de otra forma, los idealistas piensan que la Raz\u00f3n (con may\u00fascula para que se comprenda mejor de qu\u00e9 estamos hablando) acabar\u00e1 siempre triunfando, porque cuando as\u00ed no ocurra, en \u00faltima instancia estaremos en presencia del fracaso por antonomasia, es decir, de la negaci\u00f3n coyuntural del car\u00e1cter racional de la naturaleza humana, que es precisamente lo que a toda costa tratan todos ellos y siempre de evitar.<\/p>\n<p>No puede, pues, achac\u00e1rseles responsabilidad, al menos intelectual o moral. Paciencia y esfuerzos redoblados, al amparo de la ley, terminar\u00e1n por llevarnos progresivamente -el tiempo y\/o la providencia lo atestiguan- hasta un mundo m\u00e1s justo, m\u00e1s libre y m\u00e1s pac\u00edfico. Spinoza atribuye esta opini\u00f3n a los fil\u00f3sofos en general que, por ello, suelen tener que conformarse con alabar lo inexistente y vituperar lo que realmente existe. Como portavoces de la Raz\u00f3n -poder zigzagueante, de flujo y reflujo, pero perceptible en la larga duraci\u00f3n-, se consideran exentos de cualquier posibilidad de definitiva derrota.<\/p>\n<p>En cambio, los pol\u00edticos, puesto que tienen a la experiencia por maestra exclusiva y andan a la busca de objetivos m\u00e1s mundanos y rabicortos, nunca ense\u00f1an ni toman en consideraci\u00f3n nada que se aparte de la cruda y a menudo s\u00f3rdida realidad, sin hacer ascos a ning\u00fan medio que consideren \u00fatil para alcanzar sus turbios prop\u00f3sitos. No es de extra\u00f1ar, pues, que en todos aquellos asuntos que tienen que ver con actividades p\u00fablicas de los humanos -con m\u00e1s querencia al miedo que a la Raz\u00f3n- sean estos \u00faltimos y no los \u00abfil\u00f3sofos\u00bb los encargados de dirigirlos, gestionarlos y \u00abresolverlos\u00bb.<\/p>\n<p>Pese a que pueda resultar un tanto parad\u00f3jico, el autor aparentemente cartesiano y liberal de la \u00abEthica Ordine Geometrico Demonstrata\u00bb es un realista apenas camuflado que intenta ense\u00f1arnos a tratar con los \u00abhechos\u00bb antes que con \u00ablos derechos y\/o los deberes\u00bb. As\u00ed afirmar\u00e1 con rotundidad que es un hecho, y no un derecho, que la fuerza -condici\u00f3n necesaria del poder- reside siempre en las masas y que del hecho de ejercerla deriva toda su legitimidad. Hace muchos siglos que la potestas dej\u00f3 de ser efectivamente distinta del dominium y el resultado de esta fusi\u00f3n dio lugar a lo que todav\u00eda hoy se entiende por soberan\u00eda. La potestad del soberano procede en exclusiva del dominio efectivo que ejerce&#8230; y mientras lo ejerza.<\/p>\n<p>En otras palabras, lo que Spinoza nos quiere decir es que el hecho y el derecho son dimensiones, facetas o modos de hablar de la misma relaci\u00f3n: el hecho de que el pez grande se coma al chico muestra en el acto mismo de engullirlo todo el derecho -ni m\u00e1s ni menos- que asiste al primero. Las quejas del pececillo devorado, cuando se producen, ni siquiera se escuchan en medio del estruendo de las agitadas aguas del mar. El temor de los grupos gobernantes respecto de la poblaci\u00f3n sobre la que mandan directamente -muy superior al que provoca el enemigo \u00abexterior\u00bb- revela que conocen muy bien el lugar de la potencia de donde proviene el riesgo mayor y m\u00e1s inmediato para el poder que detentan.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia esto ha sido reconocido por numerosos autores que han mantenido siempre que es la fuerza y no la Raz\u00f3n la que mueve el mundo, incluidos los horizontes o las partes del mismo que denominamos sociedades. Los cl\u00e1sicos se han referido con frecuencia al temor que la multitud -Shakespeare (\u00abCoriolanus\u00bb, escena III) la compara con un monstruo de cien cabezas- inspira a los gobernantes de turno y c\u00f3mo se esfuerzan en mantenerla amordazada mediante extrema violencia y todo g\u00e9nero de artima\u00f1as y supercher\u00edas: \u00abTerret vulgus nisi metuat\u00bb, dir\u00e1 Spinoza en Ethica IV, Propos. 54, Scholium.<\/p>\n<p>Los sucesos que est\u00e1n teniendo lugar ahora mismo en la antigua Cartago, en Egipto, etc. evidencian una vez m\u00e1s cuanto venimos diciendo. Podemos observar c\u00f3mo la potencia de la multitud, cada vez que se desembaraza del miedo inducido que la tiene atenazada, produce pavor entre los gobernantes de turno, sobre todo si se tiene en cuenta la estela de escepticismo, miedo, muerte y destrucci\u00f3n que han solido dejar tras de s\u00ed.<\/p>\n<p>En la actualidad el desarrollo tecnol\u00f3gico promovido o asimilado por las grandes potencias imperialistas ha hecho posible la creaci\u00f3n de eficac\u00edsimas thought-polices -aut\u00e9nticos \u00abojos de Dios\u00bb secularizados- que gestionan los movimientos de la multitud para que no resulten tan desoladores como imprevisibles e ineficaces. Son capaces, con la ayuda de interesados colaboradores internos o viceversa, de domesticar al monstruo convirti\u00e9ndose en su \u00fanica cabeza pensante. En este sentido el conjunto de estados imperialistas mitigan sus temores y capean las tormentas generadas por la multitud sin arrostrar las tr\u00e1gicas vicisitudes de otros tiempos.<\/p>\n<p>Pero en algunas ocasiones presenta un car\u00e1cter indudablemente positivo dando lugar entonces a una verdadera revoluci\u00f3n, porque la potencia de las masas se convierte en irresistible poder renovador contra el que nada pueden los partidarios de conservar el orden establecido. Para que eso tenga lugar, las masas en lugar de parecerse a un monstruo de cien cabezas tienen que estar guiadas \u00abcomo si fuera por una sola mente\u00bb, es decir, tienen que constituir un pueblo, \u00fanico grupo humano con capacidad de acci\u00f3n pol\u00edtica (Hobbes). De cuanto venimos diciendo se desprende que, en este caso, las masas, sede de la potencia, resultan invencibles y acaban triunfando inevitablemente, logrando modificar cualitativamente la realidad pol\u00edtica en provecho propio por auto-limitaci\u00f3n, -en forma de constituci\u00f3n material y formal- del \u00abexceso\u00bb constituyente que les caracteriza.<\/p>\n<p>Por tanto, si ha de triunfar, la poblaci\u00f3n numerosa y m\u00e1s o menos homog\u00e9nea de un territorio determinado necesita de l\u00edderes id\u00f3neos. Pero un pueblo sometido no est\u00e1 en condiciones \u00f3ptimas para precisar, reconocer y seleccionar el l\u00edder m\u00e1s conveniente para los intereses que defiende. Como es l\u00f3gico, en asunto tan crucial los grupos dominantes disponen de importantes bazas que utilizar\u00e1n sin duda para tratar de llevar las aguas a su molino. O bien intentar\u00e1n crear tantas facciones como les sea posible con diferentes y antag\u00f3nicos cabecillas que impidan cualquier acci\u00f3n conjunta y coordinada de alcance pol\u00edtico, o bien conseguir\u00e1n establecer una cabeza que no se corresponde con las funciones necesarias del cuerpo al que se superpone. Tanto en uno como en otro caso, las esperanzas de triunfo de los sublevados se esfuman indefectiblemente por previo o impl\u00edcito derrumbe, liquidaci\u00f3n o des-aparici\u00f3n del imprescindible nivel estrat\u00e9gico del que ambos elementos de la disyunci\u00f3n se siguen como eslabones de una cadena. La batalla por el liderazgo es parte esencial del enfrentamiento o la guerra estrat\u00e9gica global entre grupos antag\u00f3nicos. Tenerlo en cuenta quiz\u00e1 pueda ayudar a plantearla, estudiarla y resolverla con acierto antes de que haya que lamentar consecuencias imprevistas y no deseadas.<\/p>\n<p>Cuando las condiciones muy sucintamente descritas arriba est\u00e1n al alcance de los insurrectos, \u00e9stos pueden albergar esperanzas fundadas de salir victoriosos, \u00absiempre que -a\u00f1ade Hobbes- midan la justicia de sus actos por su propio criterio\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>http:\/\/gara.naiz.info\/paperezkoa\/20110302\/251344\/es\/Sobre-liderazgo 2011 Martxoaren 02 JOSEBA ARIZNABARRETA PROFESOR UNIVERSITARIO DE FILOSOF\u00cdA Sobre liderazgo Con reflexiones que acompa\u00f1a con citas y argumentos de fil\u00f3sofos como Spinoza o Hobbes, Ariznabarreta aborda el hecho de la fuerza, \u00abque reside siempre en las masas\u00bb, y mueve el mundo y las sociedades, y la compara con la raz\u00f3n y el idealismo. &hellip; <a href=\"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/2013\/10\/30\/sobre-liderazgo\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Sobre liderazgo<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[30,36],"class_list":["post-189","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-naiz-info","tag-joseba-ariznabarreta","tag-naiz"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":190,"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189\/revisions\/190"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/gureberriak.com\/arrantzan\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}